El espacio se concibe como una extensión natural de la ciudad sobre la calle: un deck de madera de kiri con estructura liviana y cubierta de bambú que combina calidez, frescura y sostenibilidad. Diseñado como un punto de encuentro y pausa en el movimiento urbano, permite a los usuarios disfrutar de un café, descansar, estacionar su monopatín eléctrico y acceder a carga para dispositivos móviles.
El diseño aprovecha materiales nobles y renovables, como el kiri y el bambú, que aportan identidad y armonía con el entorno, a la vez que invitan a la desconexión y la calma en medio del tránsito cotidiano. Este espacio híbrido es tanto un café al aire libre como una estación de recarga urbana, donde la naturaleza y la tecnología se integran para dar lugar a una experiencia contemporánea y amigable con el ambiente.